Últimos temas
» ▲ Inscripciones a la TGF
Dom Nov 06, 2016 9:33 pm por J. Nate Seeber

» More than Blood —PRIV. Elliot Rhodes
Dom Nov 06, 2016 4:23 am por Elliot Rhodes

» Noche sin estrellas.
Sáb Nov 05, 2016 8:51 pm por Brian Downer

» Friendly fires — Isak
Lun Oct 24, 2016 12:05 am por Isak T. Bruhn

» ▲ Petición de rol
Sáb Oct 22, 2016 11:27 am por Brian Downer

» Darling, SO IT GOES (BRIAN)
Sáb Oct 22, 2016 10:56 am por Brian Downer

» Pared Pintarrajeada [MT#3]
Jue Oct 20, 2016 12:08 pm por M. Yvette Gunnhild

» 2 – 9 – 8 – 3 – 2 [MT#3]
Miér Oct 19, 2016 9:46 am por M. Yvette Gunnhild

» Something happened [Xavier R.]
Mar Oct 18, 2016 9:15 am por Benjamin Lewis

» Power [Benjamin & Mathias]
Lun Oct 17, 2016 6:43 pm por Benjamin Lewis

» ▲ Desbloqueo de tramas
Lun Oct 17, 2016 10:03 am por M. Yvette Gunnhild

» Wildfire
Dom Oct 16, 2016 11:09 pm por Xavier D. Rhodes

Afiliados del Foro
Afiliados Hermanos - 6/6
Directorio - 6/6
Afiliados Elite - 33/33 - Última Limpieza: 24 de septiembre - Cerrado

O'Rilley, Delilah

Delilah O'Rilley



Datos Básicos

Edad: 18
Grupo: Estudiantes
Rango: Sexto curso
Played by: Taylor Marie Hill
Deporte: Atletismo  
Actividad Extra:  Danza

Historia

Fecha de Nacimiento: 14 de octubre de 1998.
Lugar de Nacimiento: Manchester, Inglaterra.

Cuando Delilah nació el lugar de  la hija favorita ya estaba ocupado. Sus padres se  habían conocido hacía años en la Universidad, mantuvieron un largo noviazgo y se separaron cuando el arquitecto Robert 0'Rilley decidió iniciar su propia empresa. Años después hizo su reaparición en la vida de Emily Johnson con un anillo de compromiso y un futuro prometedor en el bolsillo. La boda fue hermosa, su casa de ensueño, y la pequeña primogénita era el bebé hermoso y perfecto que le había dado a los O'Rilley el nombre de familia.

Pero la segunda hija llegó años después, cuando Robert estaba muy ocupado con una empresa que no dejaba de crecer y Emily ya había criado a una pequeña hija llamada Siena, quien a sus  cinco años era ya el orgullo de su madre. De hecho fue Siena quien eligió el nombre de Delilah de camino al hospital, mientras en la radio sonaba una linda canción de Queen. Sólo años después Robert caería en la cuenta de que la canción hablaba sobre un gato. Es una anécdota muy divertida, y nunca nadie se pregunta cómo es que los O'Rilley no se preocuparon por el nombre de la niña hasta que estaba por nacer, o por qué no se preguntaron si ponerle el nombre de un gato famoso sería una buena idea.

Siena Johnson, la madre de Emily, murió pocos meses después de que naciera Siena, así que el abuelo Thomas comenzó a frecuentar a los O'Rilley para no sentirse solo. Parecía ser el único emocionado con la bebé  que se arrastraba por el suelo de la casa mientras Siena ya tocaba su primera melodía de piano con sus escasos seis años. Pero, ¿quién podría juzgarlos? Siena era una niña prodigio; Delilah sólo babeaba y ensuciaba los pañales.
Thomas compró una cámara digital y aprendió a usarla con Delilah, asegurándose de que sus primeros pasos y sus primeras palabras no quedarían en el olvido, y tampoco aquella vez que comió tierra, pintó las paredes con crayones o  derramó la botella de vino sobre la alfombra nueva. Para su madre Delilah era un verdadero problema: hacía demasiado ruido, lo destruía todo y no dejaba de ensuciarse. Cuando Delilah tuvo la edad suficiente para entenderlo intentó ser más como Siena; pero mientras más se esforzaba, más problemas ocasionaba.

Robert siempre traía regalos, los mejores juguetes para sus niñas; pero nunca tuvo tiempo para jugar con ellas. Sienna sí que jugaba con su hermana, en realidad la quería mucho, pero eso sólo hacía que Delilah se sintiera peor cuando rompía los juguetes nuevos de su hermana. Aunque nunca lo admitió, Siena terminó pensando que Delilah hacía esas cosas a propósito.

Delilah fue una niña traviesa y descuidada, siempre daba problemas. O eso es lo que siempre decía Emily, quien no se tragaba el cuento de "yo no lo hice", "él empezó", "yo sólo intentaba ayudar", "no sé cómo pasó eso". Pero aunque se justificara, Delilah siempre aceptaba la responsabilidad de sus errores… lo que nunca terminaba bien para ella.

Su abuelo intentaba consentirla,  sabía que su mamá simplemente no tendría una palabra de cariño con la niña, y que sólo la lastimaba con tantos gritos, regaños y castigos. Pronto todos la señalaron como la favorita del abuelo, y por una vez, ella se sintió especial. Él le enseñó a dibujar, a jugar ajedrez (la dejaba ganar de vez en cuando), y la llevó por primera vez a clases de teatro. Delilah sentía que a pesar de que en su casa nadie la quisiera, aún tenía una familia y un hogar en los brazos de su abuelo.

A los trece años Delilah se había resignado a no ser suficientemente buena en nada, especialmente para su familia. Siena, quien le ayudaba a cubrir sus desastres, se había ido a la Universidad, y toda la atención que nunca tuvo recayó sobre la hija menor justo cuando se convertía en una adolescente. No hagas esto, estás castigada, debes subir tus notas, tienes prohibido pedirle al abuelo que te lleve, etc., etc., etc. Delilah comenzó a gritar, a decir lo mucho que odiaba a su familia y a escapar por la ventana. Papá descubrió que tenía una hija problemática y sugirió mantenerla ocupada con actividades extracurriculares, pero la niña se había pintado el cabello azul y no podía ir así a clases de violín.

El abuelo encontró la solución en el teatro, cuna de vagos y pseudoartistas. Sin embargo, Robert y Emily accedieron. Hubo algo de paz para Delilah, había encontrado algo que la hacía feliz, y aunque las peleas en casa no terminaron ya no se sentía eternamente comparada con Siena.

Pero las cosas buenas no duran para siempre. Thomas nunca había enfermado, y era tan alegre y tan vivaz que nadie había notado lo mucho que su cuerpo había envejecido. El infarto fue sorpresivo y fulminante. Delilah no estaba preparada, nunca había pensado que su abuelo pudiera morir. Pero lo hizo, y la dejó sola. Sus notas bajaron, abandonó las clases de teatro, comenzó a fumar y tuvo una pelea a puño limpio con una chica que accidentalmente le pegó con un balón en clase de gimnasia. Castigos eternos que nunca se cumplían, gritos, vidios rotos, maletas empacadas y desempacadas una y otra vez. Delilah quería escapar, hacerse una con el viento, saltar por la ventana y sentir que podía volar…

Despertó en el hospital con un yeso en la pierna y la cabeza vendada. Emily lloraba y el sonido suave de la voz de Siena se deslizaba por debajo de la puerta. Delilah había fallado una vez más. La carta llegó unas semanas después. Emily la encontró en el buzón el mismo día que Delilah volvía a casa del hospital. Cuando la chica leyó su contenido pensó que era la solución perfecta: Emily y Robert tenían una hija problemática de catorce años, ¿qué otra cosa podían hacer, sino enviarla a un internado en Escocia? Y ella tendría un lugar al cual huir, un nuevo comienzo, un hogar. Pero el instinto materno de Emily tuvo que surgir en el peor momento. Se negó a abandonar a su hija a su suerte, incluso discutió con su esposo por ello. Y Delilah decidió tomar medidas.

Recuperó la carta del internado, volvió a hacer las maletas, salió por la ventana en mitad de la noche. Entró a la casa abandonada de su abuelo por la puerta trasera. El auto seguía en el garage, las llaves sobre la mesita de noche, el dinero en la caja fuerte y la combinación aún era 14-11-98. Delilah empacó el dinero, algunas fotos, la cámara más reciente, un hermoso tablero de ajedrez y un par de suéteres de su abuelo. No le costó conducir hasta el aeropuerto, nadie puso pegas a su pasaporte, nadie la buscó. Sus padres sólo notaron su ausencia cuando Delilah vio salir el sol en Escocia y los llamó para avisar que estaba bien y que se quedaría en el internado.

Tenía catorce años, una maleta, una carta y un futuro; incierto,  pero suyo. Cuando llegó al internado su vida cambió: nadie esperaba nada de ella, nadie la comparaba con alguien más, nadie pensaba que fuera un desastre, nadie esperaba que intentara suicidarse. Delilah podía ser quien quisiera, así que decidió ser ella misma.

Familiares:
» Emily Jhonson: Madre / Solían llevar una relación bastante mala. Ahora Emily se esfuerza bastante, pero a Delilah no le resulta sencillo fingir que todo está bien con ella. Tal vez nunca perdone a su madre, o tal vez no esté lista para hacerlo.
» Robert O'Rilley: Padre / Es el típico hombre exitoso obsesionado con el trabajo. No hace mucho caso de su hija menor, piensa que mientras su contadora se encargue de poner dinero en su cuenta cada mes hace bien su labor como padre.
» Thomas Jhonson: Abuelo / Su figura paterna, su lugar seguro, su mejor amigo, su guía moral, su ángel guardián. Él falleció, pero Delilah aún lo siente con ella y busca esa conexión en pequeños detalles, como el club de ajedrez y la fotografía.
» Siena O'Rilley : Hermana mayor / Siena es la hija perfecta, la inteligente, la responsable, la bien portada, la que siempre hace todo bien. No sería raro que ella y su hermana, tan opuestas entre sí, no se llevaran nada bien: es la única capaz de obtener la atención de su padre (los premios y reconocimientos merecen más que regalos), y su madre tiene puesta en ella todas sus expectativas; sin embargo, se quieren bastante y Siena es más bien protectora con Delilah. El cariño no es problema, aunque la diferencia de edades no les permite ser tan unidas como otras hermanas.

Personalidad

Es difícil imaginar que alguna  vez Delilah no fue tan alegre, extrovertida y activa como lo es ahora. Puede parecer extraño, pero no fue hasta llegar al internado, con todas esas normas tan estrictas, que  Delilah sintió que podía ser ella misma.Y el resultado fue todo un torbellino. Delilah  nunca está quieta, le cuesta poner atención en clase si no se está moviendo, haciendo dibujos en su cuaderno, escribiendo notas a alguno de sus compañeros o improvisando una coreografía con la punta de sus zapatos para la cancioncilla que ha tenido en la mente la última  semana. Siempre que llega alguien nuevo al internado intenta darle la bienvenida y algún consejo que sea  de utilidad (especialmente a los más pequeños), y no pierde la oportunidad de organizar fiestas secretas en el bosque los días libres para conocer mejor a sus compañeros. Le gusta bromear con los demás y tiene bastante ingenio para responder a los chistes de doble sentido. No le incomoda que le hagan bromas o intenten ridiculizarla, ella simplemente sigue el juego y devuelve el golpe cuando tiene oportunidad.

Los grandes ojos de Delilah son curiosos, siempre atentos a cualquier detalle, a cualquier gesto involuntario, al cambio sutil del viento. Ella es  observadora, le interesa saber las razones de todo y las motivaciones de todos. Cuando conoce a alguien que le desagrada intenta encontrar la razón por la que esa persona es de cierto modo; al final es eso lo que suele hacerla cambiar de parecer y darle otra oportunidad a esa persona. Delilah no es inocente, pero  siempre intenta darle el beneficio de la duda a todo el mundo y pensar lo mejor de las personas. Y es que es muy empática: se pone en el lugar del otro sin mucha  dificultad, y siempre busca la forma de echarle una mano a quien lo necesita.

Delilah habla mucho, a veces dice lo que está pensando en voz alta sin quererlo, y se mete a defender a otros cuando se encuentran en situaciones injustas. Es segura de sí misma, inteligente y con una mente analítica que, mezclada con su buen corazón, le permite crear los discursos perfectos para defender al mismísimo Judas; sin embargo, sólo lo hace si piensa que esa persona no puede defenderse sola y, además, que es inocente. Y generalmente acierta: se le da bastante bien calar a las personas (para bien o para mal).

Pero, a pesar de que ahora es segura y se tiene a sí misma en muy alta estima, le cuesta dejar que alguien vea su lado vulnerable. En cambio muestra su imagen guerrera, la de una sobreviviente, de una luchadora. Es una chica muy fuerte, pero también tiene su lado blando y ese casi nadie lo conoce. Este se encuentra escondido en su faceta de chica guapa, amigable y divertida: muy en el fondo, Delilah tiene miedo de ser rechazada. Es por eso que no busca la aceptación de nadie (porque entonces correría el riesgo de no tenerla), no busca hacerse de un mejor amigo, y tampoco permite que ningún chico eche raíces en su corazón. Le gusta la fiesta, las risas compartidas y el espíritu de unidad que se crea en un grupo de amigos, pero difícilmente alguien conseguirá ver más allá de lo que ella quiere que vean. Tampoco se niega al coqueteo y a caer en los brazos de algún chico que merezca la pena, pero si quieres algo más que un buen rato, seguramente te toparás con la fuerte pared de roca que bloquea el camino hacia los más profundos sentimientos de Delilah.

Eso no significa que ella sea una mala amiga: aunque no espera lo mismo de los demás, es capaz de dar la vida por las personas que le importan. No dará un paso atrás cuando un amigo pida ayuda, y se quedará despierta toda la noche para repasar con quien necesite un poco de ayuda con la materia más difícil del curso. Tampoco rompe corazones sin piedad, ni toma a quien quiera sin pensar antes si al hacerlo podría dañar a un tercero. En realidad se preocupa mucho por los demás, intenta no ser la razón por la que alguien se sienta herido. Tampoco es una persona orgullosa, así que si se equivoca, o si hace algo que dañe a los demás, pedirá disculpas y hará lo imposible por enmendar su error.

El último rasgo característico de la personalidad de Delilah  es su melancolía. Ese sentimiento agridulce se le mete en la mirada y hace que mire las cosas sin ver, que se siente con la cabeza inclinada y perdida en algún momento distante en el tiempo y no vuelva hasta que la fórmula de la melancolía comience a disolverse. Entonces sonreirá, hará alguna broma sobre los torposoplos y comenzará a parlotear sobre la importancia de planear la fiesta de bienvenida del próximo año.


Virtudes:
» Sociable
» Activa
» Carismátiva
» Propositiva
» Empática

Defectos:
» Caprichosa
» A veces habla de más
» Muy inquieta
» No deja que la conozcan de manera más profunda.

Otros Datos

Pertenencias:
» Tablero de ajedrez de su abuelo.
» Álbum de fotografías.
» Un par de suéteres demasiado grandes para ella.

Enfermedades, Miedos y Manías:
» Le teme a recibir golpes de pelotas o balones. Es algo más o menos irracional.
» Durante los exámenes, al no poder estar quieta, se siente ansiosa y comienza a golpear el suelo con la punta del pie.
» Canta en la ducha, a veces muy bajito, a veces muy fuerte.

Habilidades:
» Es muy buena actriz, tiene una voz muy expresiva.
» Buena corredora en distancias largas.
» Se le da muy bien entender las motivaciones y miedos de otros.

¿Sabías que...?:
» En realidad no es tan buena en ajedrez.
» Le encanta el rock clásico.
» Adora las novelas de misterio.
» Le gusta pasear en el bosque, en especial por las noches.
» No sabe nadar.  


Publicado por Delilah O'Rilley el Dom Jun 12, 2016 11:09 pm
avatar
sexto curso
Delilah
61
116
Taylor Marie Hill
También en el infierno llueve sobre mojado.
sexto curso
Ver perfil de usuario http://whispersinthedark.foros-activos.es/t1080-o-rilley-delilah

Ficha Aceptada

▲ Bienvenido a Whispers in the Dark.
▲ Tu número de habitación es 335.
▲ Puedes realizar el registro obligatorio, relaciones y cronologías.
Publicado por Víctor E. Hempstead el Dom Jun 12, 2016 11:40 pm
avatar
personaje no jugable
Víctor
227
-52
Chad Michael Murray
No te conformes con lo que tienes. No te conformes con lo que necesitas. Lucha y obtiene lo que mereces.
personaje no jugable
Ver perfil de usuario

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:

No puedes responder a temas en este foro.